Cuando tenemos que viajar por trabajo estamos deseando volver a casa para deslizarnos entre nuestras sábanas y dormir open nuestra cama, para sentirnos en casa de nuevo. Pero debemos confesar que a veces nos gustaría tener la cama hecha como en los hoteles.

El comandante William H. McRaven, en el libro Hazte la cama, recomienda hacer la cama para mejorar nuestra productividad. Dice que completar una primera tarea al día nos pone en el camino correcto para seguir consiguiendo nuestros objetivos a lo largo del día. Pero si además conseguimos hacer la cama para que parezca la de un hotel de 5 estrellas nos sentiremos más relajados al llegar a ella al final del día.

Siendo sinceros, a veces sentimos que la cama de los hoteles es mejor que la nuestra, debido en gran parte al exceso de almohadas.

Pasamos tiempo en tiendas de decoración buscando las sábanas perfectas para conseguir las sensaciones que tenemos en los hoteles. 

Si nos fijamos, la mayoría de los hoteles utilizan sábanas blancas pues dan la sensación de limpieza e incluso de estreno. 

Para elegir las sábanas más suaves tenemos que fijarnos en su composición ya que a mayor número de hilos mayor suavidad sentiremos.

Si alguna vez has sentido curiosidad habrás visto que los hoteles no utilizan sábanas bajeras ya que se puede conseguir una superficie más lisa con una gran sábana que con los elásticos de las sábanas bajeras.

Los edredones de plumón con una funda de algodón transitable es un extra para conseguir el mayor descanso durante la noche. 

En la elección del colchón no debes precipitarte pues ten en cuenta que algunos hoteles diseñan sus propios colchones para dar una experiencia única a sus clientes. Prueba, déjate asesorar por expertos y elige bien la dureza de tu colchón pues allí deberás pasar un tercio del día  

Puede parecer complicado conseguir la cama perfecta pero debemos dedicar tiempo pues la calidad del sueño repercute en nuestra salud.