A pesar de que la nueva Ley de Crédito Inmobiliario 5/19 ha entrado en vigor para dar más transparencia al mercado y más protección a los consumidores, los expertos también piensan que los bancos podrían endurecer los requisitos a la hora de conceder préstamos para la compra de una vivienda.

La nueva norma establece que a partir de ahora las entidades tendrán que llevar a cabo una evaluación de la solvencia del solicitante del préstamo hipotecario, antes de concederle el crédito. Un estudio que no tendrá coste alguno para el usuario pero que permitirá que el banco pueda garantizar que el cliente va a tener solvencia y capacidad de pago de todas las cuentas. Si consideramos que un préstamo se firma a 20 o 30 años, va a ser algo complicado y una de las consecuencias puede ser que los bancos sean más estrictos a la hora de prestar el dinero.

La ley prevé sanciones para los bancos que no examinen en profundidad la solvencia de sus solicitantes y por lo tanto esto se repercutirá en una mayor seguridad a la hora del cobro pero, por otro lado, afectará en un menor número de préstamos concedidos.

También cabe la posibilidad de un encarecimiento de las hipotecas y de un endurecimiento de los requisitos de concesión, sobre todo para los perfiles de clientes de mayor riesgo. 

Por otro lado con el aumento de la transparencia, los clientes tendrán mucha más información sobre cuáles son sus derechos y obligaciones, con lo que se reducirá la posibilidad de que haya disputas legales en el futuro, y esto puede redundar en un aumento de los créditos por parte de los bancos.