Aunque lo que hacemos la mayoría cuando pensamos comprar una casa, es vender la antigua para poder emplear ese dinero en la nueva adquisición, existe una fórmula para la que no hace falta vender tu casa y poderte comprar una nueva, esta modalidad se llama hipoteca cambio de casa o hipoteca puente.

Este tipo de hipoteca consiste en un préstamo que se divide entre dos garantías: la garantía de la casa actual y la de la casa que se quiere comprar y dependiendo de la entidad bancaria, hay un plazo de entre 6 meses hasta 5 años para vender la vivienda actual.

Las características de este tipo de hipoteca son:

  • El máximo que se puede conseguir sobre el valor de tasación de las dos garantías, es decir, las dos casas es el 80%.
  • Se puede financiar el 100% de la compra, incluido los gastos.
  • El periodo de amortización será de hasta 40 años.
  • Cuando se vende la vivienda antigua habrá una comisión de cancelación del 0%.
  • Durante los primeros 5 años y hasta la venta de la vivienda actual, la cuota que se pagará será reducida y adaptada a tus posibilidades teniendo en cuenta estas opciones:
    • Carencia de capital: con lo que solo pagaras los intereses por el total de un préstamo durante esos periodos de carencia.
    • Cuota especial reducida: que sería pagar una cuota parecida a la que se pagaría cuando se vendiera la vivienda actual.
    • Cuota normal: que sería el capital e intereses del capital total del préstamo.

Una vez que se venda la casa actual, se cancelará la parte del préstamo que recaía sobre esa garantía y el resto del préstamo, será sobre la vivienda que se ha comprado como un préstamo hipotecario con normal.

Sin duda, esta opción es muy buena para aquellas personas que ya han encontrado una nueva vivienda que se adapta a sus nuevas necesidades, pero aún no han podido vender la casa actual.